BITTERSWEET, más bitter que sweet más sweet que bitter!.

martes, 18 de septiembre de 2007

Lunes

Hace tiempo que me empeñé en creer que los lunes eran un mal día. No se porqué. Los lunes de por si tienen ya un nombre que no me gusta. Lunes… Senul… ni siquiera al revés suena bien. Tampoco suena bien mi despertador cuando suena en lunes por la mañana. Sin embargo es el día que me despierto antes, sin estirar ni los cinco minutos de rigor entre sábana y sábana.
Los lunes son esos días que odias y que quitarías de la semana. Curiosamente son los días en los que estoy de mejor humor. Suelen ser muy productivos y siempre acabo teniendo mi gran momento de lucidez en el que me río sola y ni siquiera se de qué!.
Me gusta reírme sin motivo, pero no me gustan los lunes.
Los lunes suelo despertarme con la ducha, luego me tomo el café y llego al cole quejándome porqué es lunes.
Me encanta levantarme con tiempo por las mañanas, ducharme con agua calentita, peinarme, tomarme un café e incluso desayunar en casa pero no me gustan lo lunes.
Los martes ya omito el desayuno, porque gasto cinco minutos más entre sábana y sábana. Los miércoles sumamos cinco minutos más y ya podéis imaginar que cuando llega el viernes no tengo tiempo ni de ducharme! Sólo me despierto y a veces dudo si ir en pijama al cole (estoy segura de que Manel se sentiría orgullos de que luciera su pijama de kukusumutxu en publico, suerte q no fue un picardías… si es que ya sabes que soy capaz…).
Los lunes suelo ir a comer a casa de mis padres y no suelo tumbarme en el sofá. Me activo rápidamente y hago cosas pendientes.
Me encanta ir a comer a casa de mis padres y sentirme activa, hablar con ellos, salir y quedar con alguien de mi “antiguo” barrio para tomar un café (aunque la angy siga empeñándose en que sigo viviendo en el, cuando lo superaremos niña?) pero no me gustan los lunes.
Los lunes suelo estirar la noche hasta que mi cuerpo dice; se acabó!. Suele ser hasta tarde, me siento activa, incluso friego los platos después de la cena y no se quedan en la cocina viendo pasar los días.
Me encanta ver mi cocina limpia y ordenada pero no me gustan los lunes.
Los lunes son esos días en los que me apunto a un bombardeo y planeo cenas, salidas, escapadas, viajes, escribo la gran mayoría de mis posts y hago todas las llamadas pertinentes que no hice durante el fin de semana.
Me encanta planear y apuntarme a todo, me encanta hablar con la gente pero no me gustan los lunes.
Los lunes son esos días incoherentes en los que hago todo lo que me gusta y me empeño en que el día en si no me guste. Los lunes son muy míos, pero no lo reconoceré, no sea caso que me empiecen a gustar los lunes y rompa todos mis argumentos para seguir odiándolos.

Por cierto, hoy es lunes y a juzgar por mi aspecto pasada ya la media noche, estoy más fresca que una rosa…. Sin embargo afirmaré con seguridad que los viernes son el mejor día de la semana, aunque mi cuerpo, mi cara, mi mente no den para más. Aunque Manel se empeñe en decirme que después del gimnasio mejoro mucho y no se lo crea ni él. Aunque prometa apuntarme a una noche de borrachera y a las tres este en casa arrastrándome a mi cama, pero los viernes, me encantan.




algo más bueno del día de hoy, recibir palabras del extranjero.... gracias.







martes, 4 de septiembre de 2007

vuelta al cole

Vuelta al cole, hace menos de 24 horas estaba apurando mis vacaciones en buena compañía. Estos últimos días han sido un poco locos. Vuelta de noruega, escapada dulce a casa de Toni. Vuelta a casa, menos de 24 horas, tiempo suficiente para lavar y volver a hacer la maleta. Coche, Huesca. Menos de 24 horas y camino a Donosti. Camping, sol y buena compañía. Reencuentro con Ainoha, sí niña, sí, ya han pasado diez años desde aquella primera vez!. Kilómetros y kilómetros, vuelta a Huesca. Descanso por fin. Visita inesperada pero agradecida de una gran persona. Fin de semana agridulce, nunca me ha gustado acabar las vacaciones, además, el verano tiende a correr demasiado y no me importaría que durara dos meses más.
Algunas imágenes. Muchos más sentimientos. Miles de sonrisas. Si, eso es lo que me queda ahora. Vuelta al cole.








martes, 21 de agosto de 2007

Oslo


Oslo…


Frío calido lugar...


Ha sido un buen viaje..


Pero como siempre, tengo que volver.































agria y dulce historia de amor

Cada vez que regreso de vacaciones recuerdo lo mucho que me cuesta volver de los sitios y lo mucho más aun que los echo de menos.
El verano tiene esa magia agridulce que hace que lo odies tanto como lo adoras. Si cierro los ojos puedo ver grandes veranos mágicos en mi vida. Sin ir muy lejos hace un año estaba sentada en un avión regresando de México después de casi dos meses de intensas sensaciones mezcladas con tequila y mezcal. Quien me iba a decir a mi que el año que empezaba (debería matizar que para mi el año empieza en setiembre, con el curso escolar) iba a ser tan agridulce como lo ha sido.
Me caractericé siempre por ser una montaña rusa en sentimientos. Por eso el nombre de mi blog, por eso ese sentimiento agridulce que tanto me caracteriza y que todos los que me conocen han detectado en mi en algún momento. ¿Porque si yo soy así las cosas no iban a ser así también?
Hace un año tenía una mochila llena de recuerdos y mucha ropa por lavar en la lavadora de casa de mama. Ahora mismo tengo una maleta llena de recuerdos y mucha ropa por lavar en mi lavadora. El hecho de tener lavadora propia es uno de los momentos dulces del año. No en si tener el aparato, que por cierto me encanta porque es muy estético y creo que centrifuga de una manera muy sensual (si, estaba borracha cuando afirme esto pero fue un gran momento de Oslo). Es el hecho de tener un lugar donde poner dicha maquina, el hecho de ser completamente irresponsable y olvidar el suavizante, el hecho de sacar la ropa y volverme loca para encontrar un lugar donde tenderla. El momento dulce más importante del año quizás… mi nueva vida en mi nuevo hogar. Otros que me conocen creen que el momento más dulce fue el saber que había aprobado las oposiciones. Para muchos fue el gran momento de saber que ante una sugerencia tentadora, nunca más podré contestar: - No lo siento, estoy estudiando, opos, ya sabes…. . Pero ni siquiera se si considerarlo un momento dulce o agrio. Me asusta que me monten la vida. Me asusta tener las cosas encaminadas, me asusta la estabilidad en cualquier aspecto de mi vida.
Hace un par de días estuve con un amigo, alguien a quien me di cuente que echaba de menos en el momento en el que acabo la noche. Hacia mucho tiempo que no fumaba, hacia mucho tiempo que no me sentaba tan bien fumar. Mis frases y mis teorías sin sentido alguno hicieron de la noche un momento dulce… Sólo que no puedo quitarme de la cabeza mi respuesta a una pregunta:

- Ahora que te has independizado, tienes tu casa, tienes tu futuro profesional solucionado, tu corazón parece estar calmado y te sientes asexual, pero sabes que eso tiene solución rápida, ¿qué esperas de tu vida?
- Espero, espero… espero que alguien llegué pronto a ella y me la desmonte.

Tanta paz no debe ser buena. Sólo tengo que mirar atrás, unos meses antes de la paz estaba la tormenta. Es como todos los ciclos. Van mordiéndose la cola. Mis peces también se morderían la cola si llegaran. Suerte que no lo hacen. No entiendo muy bien porque añoro la tormenta. Quizás me hacia sentir viva. Quizás me hacia sentir fuerte, o probablemente vulnerable. Soy una persona bipolar. No tengo claro que polo me gusta más, y ando entre el norte y el sur.
A veces siento miedo de mi misma. Me gusta demasiado enfrentarme a mis fantasmas, aun sabiendo que eso duele. No creo que sea lista ni valiente al hacerlo. Al contrario, creo que soy cobarde y poco inteligente por andar hacia donde el suelo se hunde.
No se muy bien que quiero escribir. Tampoco se muy bien como me siento. Se acaba el verano y eso me hace sentir triste. Sin embargo, estoy mirando por mi ventana y veo los árboles que se mueven al ritmo del viento. Hace días que dejó de hacer calor.
No entiendo como estoy. Sólo se que estoy sonriendo, y como me dijo una vez un muy buen amigo, cuando sonríes, estás muy guapa.

sábado, 21 de julio de 2007

Norway

Me he imaginado tantas veces como sería Oslo a través de los libros de Jostein Garden que llegué una noche borracha a casa y compré un billete a Oslo para descubrirlo de una vez….

Bueno, no es cierto del todo, pero tiene parte de verdad… Anabel, Tanit y yo queríamos dejar unos días nuestra Barcelona natal y disfrutar de lo que se suele tener en verano, vacaciones…

.

¿Dónde vamos? Muchas posibilidades… pocos recursos económicos. Es lo que tiene estar hipotecada y mantener a dos peces! ( lo de los peces es para darle más peso).

.

La ultima noche que salimos las tres juntas volvimos a mezclar el alcohol con Red Bull y el Red Bull es lo que tiene, que más que alas, te deja los ojos como dos naranjas y no hay manera de cerrarlos. A las 6 de la mañana entraba en casa con una energía poco común en mí últimamente…

.

Internet el recurso fácil. Unas vacaciones el objetivo.

.

Algeria… vuelo carísimo.

Malta… todo demasiado selecto.

Berlín.. No coño que ya he estado!.

Praga… pero como puede ser tan caro volar a Praga?

.

Desistí de los packs de lastminute o atrápalo y me fui directamente a Ryanair… en agosto es más caro volar que comprarse un piso! Pero de repente allí estaba Oslo. Me acordé de todas las veces que Jostein Garden habla de Oslo en sus novelas. No lo pensé…

.

Nenes! Que volem a Oslo!!!!

.

Después de leer que es la ciudad más cara de Europa, que nuestro Hostel está en el barrio xungo de Oslo ( que como dice David debe ser algo así como Pedralbes ) y decidir con mis compañeras viajeras que media parte del equipaje será destinada a fuet de casa tarradellas, galletas príncipe y vino tinto, no puedo esperar más en estar en el fiordo más fiordo de todos los fiordos.

.

No ahora en serio, me hace mucha ilusión ir a Norway (two points), y es que el nombre me recuerda a eurovisión, que le vamos a hacer….


y contigo somos ya......